Susa, capital de Elam y Persia

La historia de Susa, hoy sitio arqueológico donde las piedras olvidadas reposan en paz, es muy antigua. Ciudad importante o capital de los Imperios Elamita, del Primer Imperio persa de los aqueménidas, de los Seleúcidas y partos durante más de dos milenios es junto a Pasargadas y Persépolis uno de los sitios arqueológicos más importantes del Irán actual. Conocida por todos las culturas mesopotámicas, por los egipcios, los griegos y los romanos Susa se sitúa en la parte más meridional de la cordillera de los Zagros a 250 km al este del río Tigris, con lo que se halla más cerca de la cuenca mesopotámica que de los desiertos afganos. Dos ríos el Karkheh y el Dez, alimentaban y protegían la ciudad. Hoy, la ciudad es sólo un campo de ruinas, pero en las cercanías se alza una nueva Susa, Shush en persa, una pequeña población de unos 70 mil habitantes.

Fundación en la edad del Bronce.

Los primeros estados surgen en el Creciente Fértil con la llegada d ella agricultura y la creación de las ciudades. Toda la zona del Tigris y Éufrates verán crecer ciudades y Estados nacientes en la Edad del bronce en lo que se denomina periodo protoelaminta. Susa será una de las ciudades más importantes. El nombre aparece ya en los primero documentos sumerios, también en textos hebreos y bíblicos o en la Ilíada. Los datos indican que el doblamiento en Susa pudo comenzar en torno al 7000 a.C

Restos arqueológicos.

Susa ya se excava desde la primera mitad del siglo XIX por británicos y franceses, siendo las expediciones galas las más importantes hasta finales de los años 70. La zona fue poblada desde los primeros momentos del neolítico en Oriente Medio, pero se piensa que los primeros momentos de organización urbana habrían comenzado en el quinto milenio a.C En torno al 4300 a.C la ciudad ya estaba constituida y ocupaba una superficie de 15ha. Se cree que Susa substituyó asentamientos previos destruidos o abandonados como Chogha Mish o Chogha Bonut.

El periodo Susa I (4200-3900 a. C. aproximadamente) cuenta con dos grandes asentamientos de 6 y 7 ha, la Acrópolis y el Apadana que formarían Susa. En esa época los restos que poseemos son sobre todo cerámicos, con jarros funerarios de un tipo particular que muestran la importancia económica de la zona. EL Museo del Louvre en París cuenta con una bella colección de estos jarros de Susa I.

Susa II (3900-3100a.C), es una época de influencia claramente mesopotámica, sobre todo de la ciudad de Uruk. Influencia que permitió el uso y desarrollo de la escritura, la arquitectura monumental. No está claro si la situación fue de dependencia o autonomía, ya que en ese momento s encelan las influencias e las mesetas de los Zagros y de las llanura plenamente mesopotámicas.

El siguiente momento, Susa III (3100–2700 a.C) se denomina ya protoelamita. Cerámica de tipo Banesh y tablillas en escritura protoelamita muestran la configuración de un Estado diferenciado que desembocará en el Imperio Elamita del que Susa será la capital. Nueva potencia, las relaciones con otra de las grandes potencias mesopotámica, Sumer, son ambiguas. Las épocas de independencia se intercalarán con las del dominio de Sumer o de Acadia que la conquista en 2330 a.C durante el reinado de Sargón el Grande.

Elam (2100 a.C – 647 a.C)

El dominio acadio se extiende durante unos dos siglos. Después en torno a 2100 a.C Kutik-Inshushinnak crea un estado independiente del un nuevo reino, Elam.

Influencia de Ur y de Babilonia se mezclan con momentos de independencia e incluso hegemonía regional elamita durante 1500 años. En torno a 1400 es el momento de apogeo con la creación de un centro religioso a 30km de Susa, Choga Zanbil y a una cierta preponderancia del panteón elamita.

Dominio Asirio y época Meda.

La batalla de Susa en 647a.C supone la destrucción de Elam, que cae bajo dominio asirio. Asurbanipal saquea la ciudad con especial énfasis, lo que muestra el poder elamita en los siglos anteriores. Con todo, el predominio asirio será de corta duración. Los aqueménidas que crearán el primer Imperio Persa toman la ciudad en 617 a.C. Babilonia la preocupará pero con Ciro el Grande, Susa se convierte en nueva capital aqueménida. Y con Cambises II y Darío I en capital hegemónica. Los grandes monumentos persas se construyen en esta época en la segunda mitad del siglo VI a.C

Periodos Seleúcida, parto y Sasánida.

Alejandro Magno conquista Susa en 331 a.C acabando con el Imperio Persa. Sus compañeros Macedonia se convierten en Reyes de todos los antiguos Imperios de Oriente. En los siglos posteriores parece que Susa se mantiene ciudad estado griega, hasta la desaparición del Imperio Seléucida y su substitución por el Parto. Susa será una de sus capitales junto a Ctesifonte.

Las guerras entre el Imperio Parto y Roma favorecieron a Susa que sólo será ocupada brevemente por Trajano en 116. Más tarde bajo el Segundo Imperio Persa (Sasánida) Susa mantiene parte de su antiguo esplendor. Con el paso de los siglos y, sobre todo, con las destrucciones de 638 por los árabes durante la conquista musulmana y en 1218 por los mongoles, Susa pierde toda su influencia. Abandonada y casi olvidada, no volverá a ser mencionada hasta mediados del siglo XIX con las campañas arqueológicas.

Monumentos en Susa.

Restos del Palacio Real de Darío I.

Los vestigios más importantes son el complejo palaciego del Palacio Real y la Acrópolis. Entre ellos encontramos edificios administrativos, templos, zonas de habitación, murallas y palacios como el Palacio de Ardeshir. Toda la zona arqueológica se sitúa en la zona oriental del rio Chaur.

El monumento principal fue el Palacio Real construido por Darío I el Grande en la segunda mitad del siglo VI a.C Hoy apenas se puede ver el zócalo y los cimientos sobre los que se alzo este gran palacio. A su lado se construyó el Apadana o sala de audiencias, de la que algunos gigantescos capiteles se conservan por suerte en el Museo del Louvre en París.

En Susa y en algunos museos iraníes se conservan algunos resto de los bajo relieves típicos del Imperio Persa y ladrillos vidriados que componían lo esencial de la gran superestructura. Se cree que llegó a ocupar unas 12 ha, de hecho sólo el Apadana ocupaba unos 12000m2.

Palacio de Artajerjes II.

Muy cerca el palacio de Artajerjes II de principios del siglo IV a.C muestra ya una evolución en los estilos, aunque de este palacio se conoce mucho menos.

Susa entra al Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO en 2015.

Cómo llegar a Susa.

Susa se encuentra muy cerca de la frontera iraquí y de la cuenca del Tigris y el Éufrates. Para llegar desde Teherán hay que contar con unas 8 horas y media de carretera para recorrer los 700 km que las separan. Otra opción es utilizar el avión, tardaremos una hora y media. Los vuelos internos no son demasiado caros en Irán por lo que si el tiempo es limitado es una buena opción.

Desde Tabriz hay 13 horas de camino (1025 km); 8 horas (600 km) desde Isfahán y 8 horas y media (650km) desde Shiraz.